16 de agosto de 2008

Cómo pesan las palabras

Con la boca mordiendo tierra
porque tu ya no me oías,
con los dedos sangrando
amaneceres vanos,
modelando un corazón vapuleado
pisoteando sueños,
sorteando envenenados dardos...

Se me queda una caricia atormentada
que me dice que has muerto
y que ya nada tenemos de antaño
salvo este puñado de sueños yermos.

Que te has ido vaciándome las entrañas
y los muertos pesan... me pesan tanto
que esta opresión de vacío me atenaza
y las palabras de un muerto
muertas hablan y me susurran al oido...
¡cómo pesan las palabras!
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